El Atlético de Madrid lleva años en una posición incómoda. Los aficionados exigen resultados y títulos, considerando la calidad de la plantilla, pero el club parece conformarse con estar cerca sin llegar a concretar. Mientras tanto, Diego Simeone sigue gozando de crédito casi infinito, a pesar de las múltiples decepciones vividas en los últimos años.

La paciencia inicial con Simeone

¿Por qué antes los aficionados tenían más paciencia con el Cholo? La respuesta es simple: las plantillas que dirigía en sus inicios no generaban grandes expectativas. Contaba con jugadores talentosos, pero pocos figuraban entre los mejores del mundo en sus posiciones.

La defensa mítica formada por Juanfran, Godín, Miranda y Filipe Luis, por ejemplo, era respetada como bloque, pero individualmente ninguno de ellos se mencionaba en listas de los mejores laterales o centrales. Este patrón se repetía en el mediocampo y la delantera: un grupo aguerrido, técnico en ciertos casos, pero cuyo principal valor era la garra y el sacrificio.

Hoy en día, este perfil de jugador es difícil de encontrar, y a partir de 2020 comenzó un declive en el rendimiento del Atlético de Madrid.

El mercado de 2020: un cambio frustrado

En 2020, fichajes como João Félix y Trippier parecían marcar una nueva era para el equipo: una apuesta por un juego más ofensivo y propositivo. Aunque este mercado fue bien recibido inicialmente, Simeone mantuvo su estilo pragmático, lo que afectó el rendimiento de los nuevos refuerzos.

El Atlético ha fichado a jugadores con riqueza técnica y potencial para cambiar el estilo del equipo, como:

  • João Félix
  • Thomas Lemar
  • Vitolo
  • Yannick Carrasco
  • Kieran Trippier
  • Rodri
  • Luis Suárez
  • Renan Lodi
  • Luciano Vietto
  • Gelson Martins
  • Marcos Llorente
  • Rodrigo De Paul
  • Matheus Cunha

Muchos de estos jugadores no han brillado en la élite, lo que podría justificar la perspectiva de Simeone. Sin embargo, también es cierto que varios no encajaban en su estilo conservador y centrado en proteger el cero en el arco. Curiosamente, la única vez que Simeone apostó por un estilo más ofensivo, el Atlético ganó LaLiga (2020/21).

Los nuevos fichajes y el presente

Con incorporaciones recientes como Julián Álvarez, Sørloth, Le Normand y Conor Gallagher, los aficionados esperaban un equipo más competitivo. Aunque en LaLiga no están lejos del Barcelona y el Real Madrid, su desempeño en la Champions League ha dejado mucho que desear.

El problema persiste: los jugadores parecen limitados por un sistema que no les permite explotar todo su potencial. Esto refleja una desconexión cada vez mayor entre el estilo de Simeone y la plantilla que dirige.

¿El fin del ciclo de Simeone?

El futuro del Atlético de Madrid con Simeone parece incierto. En ocasiones, dar un paso al costado puede evitar un final amargo, pero todo indica que este «matrimonio» continuará hasta las últimas consecuencias.