William Saliba ha pasado de promesa a referencia en la zaga del Arsenal. Para muchos —sobre todo en la Premier League— ya es “el mejor central del planeta”. Junto a Gabriel Magalhães forma una de las duplas más sólidas de Europa, combinando la elegancia y salida limpia del francés con la agresividad y potencia del brasileño. Pero ¿merece de verdad ese título?

 

 

Los argumentos a favor

Métrica 23/24* Saliba Percentil Premier (centrales)
% pases completados 90 % 93.º
Intercepciones p/90 1,6 79.º
Entradas limpias p/90 1,8 81.º
Duelos aéreos ganados 67 % 87.º

Destaca sobre todo la finura para robar balones (timing espectacular), una lectura temprana de jugadas y la capacidad de construir desde atrás sin rifar el balón.

Las grietas que los rivales ya explotan

  1. Fragilidad ante “tanques”

    • Frente a nueves físicos (Isak, Watkins, Calvert‑Lewin) sufre más de lo normal.

    • Le cuesta aguantar choques continuos: pierde un 35 % de los duelos terrestres con delanteros de +1,85  m.

    • Solución: añadir “mala leche”, no rehuir el cuerpo a cuerpo y usar mejor los brazos para desestabilizar.

  2. Errores de confianza en la salida

    • No es falta de técnica; es exceso de confianza. Pierde balones por no escanear antes de recibir.

    • Arsenal ha concedido 4 goles directos esta temporada tras pérdidas suyas en primer pase.

    • Necesita la “alarma mental” de los grandes stoppers: seguridad primero, lucimiento después.

¿Por qué Deschamps prefiere a Upamecano‑Konaté?

Saliba puede comprometer partidos importantes con un solo error, algo que el seleccionador francés no tolera en fases finales. Mientras no depure esa «desidia» puntual, seguirá un peldaño por detrás en Les Bleus.

No me malentiendan, aquí hay potencial de mejor central del mundo fácilmente, pero hasta que no corrija estos fallos, Saliba se arriesga a quedar en un 2do plano, muy atrás de jugadores que son ya referencia en el puesto como Van Dijk, Rudiger, Cubarsí, o Ruben Días (Este da para otro debate).